
Buenos días, gente...
Hoy ya no me quedan ni siquiera ganas de hablar, lo siento, estoy cansada. Miles de discursos hechos ya antes, no existen, se funden, quizás en éste o quizás no.
Me encantaría poder ver sus caras, tocar sus manos, oler sus respiraciones, pero ya es demasiado tarde, ya no siento, ya no veo, ya no huelo, y hoy es la última vez que mi voz tocará el aire, mis cuerdas están a punto de cortarse.
No me di cuenta cuando esto comenzó a suceder, la verdad, nunca me detuve a mirar el verde de las hojas, solo miraba hacia adelante, mi objetivo único. Mi mente, un rompecabezas ya armado, ninguna pieza más por colocar, ni menos mover, eso si que no. Mis pies no podían detenerse, no podían perder el pulso de su andar, sí no se acabaría el juego.
¿Amor?, ¿Qué es eso? , lo siento lo olvidé, mi diccionario está incompleto, las únicas palabras sobrevivientes ya no las recuerdo, mi memoria la maté al nacer, olvido, eso sí, olvido...
Estaba sedienta de poder, como un león hacia su presa, jamás giré la vista, las cosas parecían no tener vida, solo yo me movía en esa cuerda floja, solo yo no caía, ¿Los demás?, no lo sé.
Y hoy, parada aquí me doy cuenta de que no es hoy que perdí la vista, nunca la tuve, no es hoy que pierdo la voz, nunca la saqué, nunca olí nada más que la sangre que mis manos creaban. ¿ Nunca viví realmente? , por favor díganmelo.
Hoy me doy cuenta...
Me presento, soy una máquina,
¿ Y ustedes ? ... //


