
10 de junio de 2010
Pasajes de corta duración,
un auto, una calle, una quietud,
espacios vacíos.
Toco el seno de la irrealidad
y puedo ver, pude ver
a los muertos moviéndose entre las calles,
que dicen ser suyas,
pero mienten,
a vísperas del origen mortal
de la nada.
¿Qué será de tu cara pequeña,
cuando sea tocada por mano ajena?
¿Qué será de las manos muertas, cuando
toquen tierra y despierten?
¿Qué será de mi pequeña claridad fugitiva
cuando el callejón termine?
¿Qué será del vientre dormido, de la niña que alguna vez soñó despierta?
Y tú, dios de los muertos?,
abrirás los ojos y mirarás algo más que tu propia cara.
un auto, una calle, una quietud,
espacios vacíos.
Toco el seno de la irrealidad
y puedo ver, pude ver
a los muertos moviéndose entre las calles,
que dicen ser suyas,
pero mienten,
a vísperas del origen mortal
de la nada.
¿Qué será de tu cara pequeña,
cuando sea tocada por mano ajena?
¿Qué será de las manos muertas, cuando
toquen tierra y despierten?
¿Qué será de mi pequeña claridad fugitiva
cuando el callejón termine?
¿Qué será del vientre dormido, de la niña que alguna vez soñó despierta?
Y tú, dios de los muertos?,
abrirás los ojos y mirarás algo más que tu propia cara.
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